domingo, 11 de diciembre de 2011

Como un nene que abrió millones de cajas
sólo con el fin de mirar dentro,
llegó el momento de cerrarlas
y abandonarlas por siempre.

Como una brisa que se esparce por el mundo
para poder estar en contacto con otros
sin que se den cuenta, sin molestar,
me detengo y dejo que todo se vaya.

Como un ciego que ve a su modo,
que comprende el mundo
de una forma desconocida por vos,
era evidente para mí lo que ibas a hacer.

Como pedacitos de corazón
que escapan de los ojos,
se nubla toda la realidad
para que pueda observar tu recuerdo.

Como tantas veces lo hice, me despido
y sólo siento mi pesar
y cómo se desliza mi aliento
al decirte "Adiós".

Esto es lo último que publico.
Quisiera que todo no sonara tan forzado,
pero en éstos momentos no puedo hacerlo mejor.

No hay peor silencio que el olvido
o el recuerdo sin sensación.

...Adeux...

Etapa Final: Despedida