lunes, 31 de enero de 2011

Laberinto

Estabas buscando a alguien para cambiar,
tu espíritu destructivo no alcanza.
Estabas soñando y en otro lugar
encontraste paz en lo que te pasa.

Yo era parte de tu piel
y vos eras mi laberinto.
Vos sabías cómo era la miel,
ahora, es todo distinto.

Sigo siempre sin una señal,
te veo como una flecha que pasa
y sólo siento que está mal.
Yo no soy tu perro de raza.

Criticabas que no era así,
te reías de mis cursilerías.
Mil pensamientos ruedan sin fin.
¿En qué parte fui lo que querías?

Y suelo ser un número errático,
prisionero de ésta soledad.
Soy un murmullo estático
y una nueva tempestad.

domingo, 30 de enero de 2011

Si Acepto

Quiero decir
que tu perfume me acompaña
y tus besos son dulces pétalos
que acarician mis labios.

Pero no quiero decir
"sí, acepto".

Quiero decir
que es todo lo que espero,
que tus ojos son el espejo
único en el que me quiero ver.

Pero no quiero decir
si acepto.

Quiero decir
que tus manos me encadenan,
que tus lágrimas son suaves navajas
que me cortan el aliento.

Pero no quiero decir
"sí, acepto".

Voy al hospital
que alguien arranque ésto
que llaman amor,
que no me deja ser
y me obliga a decir
si acepto.
Las oraciones te van drenando gota a gota.
A veces te esfumás
al sentir el ardor
de las palabras en tus oídos.

No puedo entenderlo.

Acordate de mí
cuando llegues a lo más alto.
Acordate de mí
cuando tus sueños estúpidos
se realicen
e invadan tu mundo.

Mis mensajes te gritaban por sí mismos.
A veces no cambia
al impactar tus ojos.
Ciega, no captabas nada.

No puedo entenderlo.

Acordate de mí
cuando estés en lo más alto del cielo.
Acordate de mí
cuando esté en enterrado en el suelo,
condenado
por lo que dejé.

No puedo entenderlo.

jueves, 27 de enero de 2011

Paraíso

Nunca le hago caso
a las advertencias
que me alejan de vos.

Estás devorando
otra tajada de mi vida
y ni siquiera la disfrutás.

Como siguiendo migajas,
rastreo las porciones de alma
que se esparcen en el tiempo
desde mi dulce paraíso
hasta aquí,
donde estoy por morir.

martes, 25 de enero de 2011

Estás parada en un punto, pero no sabés si es el final o si sólo se va a desplazar para escribir algo más.

Y, ante ésta situación, abiertos de par en par, los ojos ganan una profundidad inentendible y logran discernir una cuarta dimensión: El Dolor.

No importa cuanto lo intentás, quedás obnubilada por éste descubrimiento, que se te clava como espinas en el cuerpo.

La razón que tanto te guiaba no es más que una nube hermosa que se va decolorando a cada instante.

Y nosotros, esa es la clave, nosotros, somos sueños flotando en algo más profundo que la realidad...
Increíble

Pensar que todo pasa
por una razón que no comprendo.

Un día vi a la muerte.
Estaba en un sueño
y tenía tu rostro.

Mis amigos la invitaron
y mencionaron un nombre conocido.

Y ahí estaba, hermosa y sonriente,
mirándome fijo,
y sólo pude caer.

No sabía quién eras entonces,
pero ahora sí, y no te puedo hablar.

Sus ojos reflejaban
colores que no entiendo.

Sin deformar su belleza,
se acercó y me dijo:
¿Qué pasa? Te podés ir.

Y me desperté,
sabiendo que teníamos un trato
qué me harías cumplir.

Pensar que todo pasa
por una razón que no encuentro.
Pensar que todo pasa
por una razón.
No sabés con quién te estás encontrando,
no sabés cómo estás viniendo.
Y te deshacés.

Estamos peleando por quién se queda
con el fulminante sol.
Somos iguales
y respiramos en el agua
con la esperanza
de que el otro se ahogue.

No sabés con quién te estás enfrentando,
ni sabés qué te está costando.
Y te desvanecés.

Vivo con la ilusión
de que polos iguales se atraigan.
Aunque no sabía cómo empezar,
ya no importa, terminó.
Fue estúpido pensar que podía
depender de vos.

No sabés con quién te estás besando,
no sabés cómo te estás moviendo,
pero sabés que no te importa
al igual que yo.

martes, 18 de enero de 2011

Lado B

Hoy no dormí
ya que descubrí la depresión
de estar aislado entre todos.
Ya olvidé cómo estar bien.
Siento la soledad
y el enamoramiento prematuro.
¿Por qué no puedo volar?

Hoy desperté acompañado
y sigo sin entender,
pero me doy cuenta
de que rozo las puertas
de la felicidad que ansiaba,
y un beso es una caricia
a cada una de mis necesidades.
¿Por qué soy así?

Hoy no sé si estoy despierto o soñando.
Miles de cosas pasaron
y yo las borro para poder seguir.
La frialdad me envolvió y acunó
y la vida se cierra
en el humano perfecto
que no pudo comprender.

Y hoy me pregunto,
como las luces que encandilan,
¿Por qué puedo ver que brillan
cuando mis ojos cierro?
¿Por qué se quemaron mis pupilas
con las sombras de mis recuerdos?
¿Y por qué todavía vivo
si estoy, pero tan muerto por dentro?
Lado A

Hoy abrí los ojos
por primera vez,
y me siento tan ciego.
Todo tan brillante, que lastima con su belleza,
tan desnudo y desprotegido
que el frío me mata.
¿Por qué me sacaron de ahí?

Hoy me desperté
y el mundo parecía divertido,
pero la familia se acorta y divide
y no comprendo
que saludar a la Muerte ahora
cambia todo.
¿Por qué no puedo seguir igual?

Hoy me despertaron
y tuve que afrontar ser nuevo
ante el arte de la discriminación,
y los grupos falsos, y gente falsa,
y ser un ladrón encubierto.
Descubrí al odio como a un juguete.
¿Por qué se infectan así?

domingo, 16 de enero de 2011

Ni víctima ni culpable,
como un aborto natural,
mis pasos en éste mundo.
En el principio, todo es así.
Yo soy, yo.

Ella es la ruta de mi perdición.
No quiero ésto,
no me digas
cómo me tengo que sentir.

Hay óxido en tu armadura,
es más tu pesar que tu defensa.
Quiero estar en todos lados
para que no sepas
cómo sacarme de tu cabeza.

Quizás no tenga opción.
Estoy en las puertas del cementerio
y hay un muerto en mi memoria.
Yo ya estuve acá.
Mi corazón es la única pieza mala
de todo tu ser.
Matemáticamente malvado,
mi demonio personal.

El vidrio se desplaza,
aunque no es lo que quería.
Feliz, ciego, apartá tus sentimientos del asunto.
El cristal se mueve y se posa sobre vos.
Estás a punto de arder.

Y me pregunto, esta vez,
qué parte de mí murió.
Perdido de nuevo,
incapaz ni de decir mi nombre.
Atrapame
mientras me rindo
y caigo.
Elijo vivir.
Pero no así.
Y me deslizo entre tu piel
cayendo al Sol,
uno de esos segundos medicados
de tu pasión.

Perdido de nuevo.
Y mi aliento cálido
rompe tu calma,
incapaz de encontrar mi camino.
Más alto
y rendido caigo
en lo desconocido de tu persona.

Asustado de nuevo
con tu mano en mi pecho
para que digas
cuan vivo estoy.

Nunca necesité más
que éste tormento adormecido,
y me rindo en lo que desconozco de vos.
Mientras tu mano siga en mi pecho
voy a saber que no he muerto,

y yo elijo vivir.
Etapa 2: Recaída y Muerte
...Aunque adoro mirar al cielo nocturno para que las Estrellas me cuenten sus historias y me muestren sus secretos, es en verdad lo que más disfruto, cuando yo hablo y ellas me escuchan en silencio...

Bienvenidos Al Silencio.
Etapa 1 Finalizada.