martes, 25 de enero de 2011

Increíble

Pensar que todo pasa
por una razón que no comprendo.

Un día vi a la muerte.
Estaba en un sueño
y tenía tu rostro.

Mis amigos la invitaron
y mencionaron un nombre conocido.

Y ahí estaba, hermosa y sonriente,
mirándome fijo,
y sólo pude caer.

No sabía quién eras entonces,
pero ahora sí, y no te puedo hablar.

Sus ojos reflejaban
colores que no entiendo.

Sin deformar su belleza,
se acercó y me dijo:
¿Qué pasa? Te podés ir.

Y me desperté,
sabiendo que teníamos un trato
qué me harías cumplir.

Pensar que todo pasa
por una razón que no encuentro.
Pensar que todo pasa
por una razón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario