martes, 25 de enero de 2011

No sabés con quién te estás encontrando,
no sabés cómo estás viniendo.
Y te deshacés.

Estamos peleando por quién se queda
con el fulminante sol.
Somos iguales
y respiramos en el agua
con la esperanza
de que el otro se ahogue.

No sabés con quién te estás enfrentando,
ni sabés qué te está costando.
Y te desvanecés.

Vivo con la ilusión
de que polos iguales se atraigan.
Aunque no sabía cómo empezar,
ya no importa, terminó.
Fue estúpido pensar que podía
depender de vos.

No sabés con quién te estás besando,
no sabés cómo te estás moviendo,
pero sabés que no te importa
al igual que yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario