Uno tiene el poder de destruir todo
con la punta de la lengua o la palma de la mano,
y aunque sea en vano,
sólo queda esperar...
Y a veces me acuesto con esas ganas de dormir
y ese deseo de no despertar,
porque si bien hay algo que puedo elegir
y es sufrir hoy y mañana olvidar...
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