Selene, silenciosa y secreta,
mientras hace el papel de Luna,
su alma se desnuda
ante alguien más.
Soy un terrible ejemplo
de lo que necesita vivir,
y aún así, ella se hunde
en mi profunda oscuridad.
Selene, espero el día
en que caigas en sueños
y con una sonrisa,
rosas azules me enseñes a pintar.
Porque, recordá, Selene,
que soy la Noche,
y aunque me ilumines,
no siempre voy a estar...
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