se deslizan de tu boca,
como migajas
para algunas palomas
que pensamos igual.
Hay un muerto
cuyos ojos reflejan el Sol.
La desesperación
te atrapa fuerte
y te hace llorar
mientras dormís
en tu rutina insensible.
Hay un muerto
cuyos ojos reflejan el Sol
y no hace más que sonreir.
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